Grandes Madres Iqueñas

A sólo unas horas de celebrar el “Día de la Madre”, en este artículo queremos recordar a iqueñas que no sólo lucharon por el bienestar de nuestra región sino que además nunca dejaron de ser Grandes Madres Iqueñas.

 
JOSEFA CORDERO

Gestora del desaparecido Hospital del Socorro. Durante  1787 esta madre luchadora iqueña solicitó por medio de un escrito a Su Majestad un centro de salud y casa de niñas huérfanas. Su dedicada labor al lado de los más necesitados le mereció el reconocimiento y consentimiento del Rey de España para fundar los centros solicitados.

AGUSTINA ANTOÑETTE

Heroína iqueña que sufrió encarcelamiento por prestar servicios a los enemigos del Rey. Fue denunciada ante el Comandante General Rodil por servir de espía a los patriotas a quienes inclusive hospedaba en su propia casa. Fue apresada y conducida al cuartel de infantería de Chavalina.

ANTONIA MORENO DE CACERES

Nació en la ciudad de Ica, el 13 de junio de 1848. Fue esposa del combatiente Andrés Avelino Cáceres.
Junto con su esposo lideró a las huestes de la resistencia, se convirtió en la representante más auténtica del heroísmo de nuestras mujeres en la aciaga contienda de la guerra del Pacífico. Por su valentía y cercanía con los indios se ganó el nombre cariñoso de Mamacha Antonia, pues la admiraban al igual que a Cáceres le llamaban Taita comparándolo con el Inca.

CATALINA BUENDIA DE PECHO

Algunos afirman que esta heroína iqueña nació en Los Molinos. En la guerra del Pacífico (1879 – 1883) la invasión chilena al Perú fue una lucha desigual, marcada por asesinatos y muertes en primer lugar a los más indefensos.
Los iqueños demostraron su rebeldía contra el ejército invasor y a pesar de la enorme diferencia logística y de preparación militar, se enfrentó al descomunal enemigo con armas rudimentarias pero con mucho valor y entrega.
Era noviembre de 1883, Catalina Buendía, mujer valerosa de raza negra, invitó a los soldados chilenos chicha de jora envenenada con las semillas de la fruta piñón, bebida que tuvo que probar frente al enemigo para no despertar sospechas y luego ofreció a los soldados invasores. Gracias a que Catalina ofrendó su vida, cayeron los intrusos y se evitaron más muertes de niños, mujeres y familias enteras.

Inés Delgado de Bracale

nació en Ica el 20 abril de 1921 y partió a los 89 años de edad el 5 de octubre del 2010.
Inés de Bracale fue una sobresaliente mujer, muy respetada por su labor social y apoyo incondicional a la cultura en la tierra iqueña. Distinguida por el Papa Juan Pablo II con la Medalla de Oro en el Grado de Benemérita, por los nobles servicios prestados a la comunidad demostrando en cada acción su gran amor al prójimo. También recibió la Medalla de oro de Hija Predilecta de Ica por la Municipalidad Provincial de Ica.

Por muchos años se encargó de la organización de la Porciúncula en la Parroquia de San Francisco. La población la distinguió como la Protectora de los Pobres. Es con esta última distinción ganada que deseaba ser recordada por su pueblo. Filantropía y permanente apoyo a iniciativas de beneficio público fue su blasón. Otra de sus pasiones fué la música y se convirtió en una importante benefectora de la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil.

ALICIA SOLEDAD GOMEZ VALDEZ

Nacida en Ica. Alicia Gómez lleva más de 50 años fomentando el arte y la cultura iqueña. Artista y promotora cultural, es también la única mujer nombrada Patrimonio Cultural Vivo. Ha merecido la Medalla de la Ciudad de Ica, la Medalla del Congreso de la República en Honor al Mérito en el año 2005, las Palmas Magisteriales en grado de Maestro, la Medalla distrital de San José de los Molinos y el Premio a la Excelencia de Perú-Regional. Es autora de numerosos pregones y canciones ligadas a las tradiciones y leyendas iqueñas. Promotora y autora del conocido Festival Internacional de la Sirena de Huacachina.

El Pallar Ica